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lunes, 12 de diciembre de 2011

ALPARGATAS SÍ, LIBROS TAMBIÉN: "¡Felíz Navidad, pedazos de pelotudos!", por Nelson Pascutto


La navidad que siguió al triunfo alienígena de los Ellos fue tan devastadora como su invasión. Los hombres sintieron hasta los huesos la ausencia de sus familiares y amigos masacrados, desaparecidos. Los visitantes, indiferentes, tardaron en comprender la angustia de los hombres, tal vez porque estaban acostumbrados a devorarse entre sí o quizá porque sabían que la sola superioridad de su especie garantizaba la dominación.
    Cuando los atentados de la resistencia fueron cada vez más letales un Ello llamado Ruperto preguntó: ¿Qué hacen en las fiestas navideñas estos pelotudos? Bombardesa, la dama del fuego invasor y lugarteniente de La Coraza (una especie de corazón que no era tal pero que los dirigía y motivaba), contestó: Recuerdan, reflexionan y alimentan sus esperanzas.
    El debate que siguió en la plana mayor de la especie conquistadora tuvo como conclusión lo siguiente: para promover y desarrollar la condición de pelotudo de los hombres no hay nada mejor que otro pelotudo. La decisión final fue sorprendentemente eficaz: decidieron crear un pelotudo, ¡un Gran Pelotudo!
    El diseño fue sencillo. Vistieron miles de sus dispositivos de vuelo con un traje y gorro rojo, luego le engancharon chanchos voladores y un bolsón donde llevaban diferentes pelotudeces que agradaban a los hombres. 
    Así fue que en cada navidad los hombres no hacen otra cosa que esperar la llegada de El Gran Pelotudo. Y los Ellos, encantados, ríen y divierten observando como los terrícolas olvidan, no piensan, ni creen maravillados por una gran bolsa de pelotudeces.

¡Felíz Navidad, pedazos de pelotudos!

Nelson Pascutto

2 comentarios:

Talo Beraza dijo...

"Grosso" este cuento Pascutto....

Anónimo dijo...

me encanto!!